El mañana: ¿Siempre saldrá el Sol y nos calentará a todos?
Hay momentos donde no vemos la salida en nuestra vida, no es necesario que sea una situación de vida o muerte, sino que nos haga cuestionarnos a nosotros mismos sobre nuestras decisiones y nuestro futuro. Es un mal habito que tengo desde mi adolescencia, aunque antes no era algo tan serio. Hasta hoy, es una sensación tan desgastante (física y emocionalmente) donde no hay un personaje o algo donde nos guíe dentro de esa 'tierra de nadie'. Ahí todos tus miedos, inseguridades, recuerdos y dudas caen como artillería incesante. Cada explosión te arroja a más lugares incómodos y desconocidos, aumentando el miedo ya existente. Normalmente, en esa situación hay una marea de hormonas que empapan el cerebro y hace que la experiencia sea comparable con el de una montaña rusa. Empiezas con la ansiedad que sube poco a poco hasta que te deja caer en la histeria para luego recuperarte un poco con tintes de tristeza. La nostalgia aparece como un escape de la realidad para imaginar cómo antes ...

